La cirugía robótica y el cáncer cervicouterino

¿Qué cirugía se recomienda para algunos tipos de cáncer?

El cáncer cervicouterino se presenta en las células del cuello del útero. La cirugía robótica presenta los mejores resultados al ser una opción con gran avance tecnológico, quirúrgico y científico, además de no presentar complicaciones quirúrgicas. Comparada con la cirugía clásica, se reducen las infecciones, estancia hospitalaria y el tiempo de la operación.

A este tipo de cáncer también se le conoce como cáncer de cuello de la matriz, ya que se genera en el cuello uterino, la parte inferior de la matriz; es más común en mujeres mayores de 30 años. Las más propensas a presentarlo son aquellas que: fuman, han tenido múltiples parejas sexuales, más de 3 partos, iniciaron su vida sexual antes de los 18 años, que sus madres hayan ingerido dietilestilestrol en los años 60 para evitar un aborto espontáneo, clamidia, antecedentes familiares, displasia cervical, vaginal o vulvar, tabaquismo, presentar el sistema inmunitario debilitado, así como infección por el virus del Papiloma Humano.

Al menos una docena de tipos de Virus del Papiloma Humano, como los tipos 16 y 18, denominados de alto riesgo, provocan cáncer. Por lo general, se diagnostica alrededor de los 48 años; si se detecta rápido, es probable que la paciente no presente problemas de fertilidad generada por algunos tratamientos. El médico tiene la obligación de mencionar los riesgos y efectos secundarios, así como la posibilidad de un embarazo a futuro. Se puede prevenir dejando de fumar, aplicando la vacuna contra el Virus de Papiloma Humano, haciéndose chequeos regulares, así como la prueba del Virus del Papiloma Humano, una colposcopia, biopsia y el uso de condones.

Los principales síntomas de este cáncer son: sangrado después de tener relaciones sexuales, manchado o flujo anormal, así como periodos menstruales con flujo más abundante, dolor en la zona pélvica, problemas o ganas frecuentes para orinar. Las infecciones por hongos también podrían generar cáncer. Algunos tratamientos ayudan a eliminar células anormales y prevenir el cáncer, como: crioterapia, cuando las células se eliminan a través de un estado de congelación, láser, procedimiento de escisión electro quirúrgica en bucle, biopsia cónica; se realiza un corte dentro del cuello uterino, en forma de cono, eliminando las células anormales. Algunos efectos secundarios de la crioterapia son: sangrado abundante, quemaduras por congelación, desmayos, flujo vaginal con mal olor, dolor intenso en el abdomen y sangrado abundante.

Dependiendo de la etapa en la que se encuentre el cáncer, el médico recomendará los siguientes tratamientos: cirugía, radioterapia o quimioterapia. En caso de que la paciente desee tener un embarazo, deberá comentárselo al médico para que ofrezca la mejor opción y tratamiento. 

¿Qué cirugía se recomienda para algunos tipos de cáncer?

¿Qué cirugía se recomienda para algunos tipos de cáncer?

Existen distintos tipos de cáncer, como los que se encuentran en la sangre, la piel, órganos o partes del cuerpo, así como diferentes cirugías; las más comunes se realizan para diagnosticar el cáncer, aliviar efectos secundarios, determinar en qué parte del cuerpo se encuentra el tumor, así como extirpar una parte o la totalidad del cáncer. Las cirugías se pueden realizar en una clínica, hospital o centro de cirugía, todo depende del tiempo que dure la operación, así como el instrumental y el tipo de recuperación que el paciente necesite.

El primer paso es es identificar los síntomas para después realizar una biopsia. Existen dos tipos de biopsias: incisión, la que extirpa una parte del tumor; biopsia excisional, que retira toda el área que el médico sospecha es un tumor, como lunares o bultos. Esto le indicará al médico cuál es el mejor tratamiento que deberá seguir el paciente, así como si se debe realizar una operación.

El médico especialista que opera el cáncer se llama oncólogo; extirpa el tumor y el tejido que lo rodea. A la cirugía que extirpa el tumor y parte del tejido sano que lo rodea se le llama cirugía curativa o primaria, y es la más común. La cirugía de reducción de masa se utiliza para extirpar por completo el tumor o se trata de extirpar la mayor cantidad posible, ya que algunas veces, extirparlo por lo completo puede dañar el cuerpo del paciente. La paliación o cirugía paliativa trata las complicaciones causadas por un cáncer en etapa avanzada así como para tratar el cáncer, pero no lo cura. La cirugía de apoyo facilita y fortalece otros tipos de terapia, ya que se apoyan de un dispositivo de acceso que se coloca debajo de la piel y esto ayuda a que se puedan insertar agujas en manos o brazos con mayor facilidad.

La reconstructiva ayuda a mejorar la apariencia de una persona después de haberse sometido a otro tipo de cirugía, por ejemplo, una mastografía, injertos de piel o prostéticos. En cirugía profiláctica o preventiva se extrae tejido corporal que podría convertirse en cáncer, también se puede extraer un órgano que pone en riesgo la vida del paciente o que podría desarrollar cáncer.  

Existen distintos tipos de cirugía: criocirugía, también conocida como crioterapia; se utiliza nitrógeno líquido o gas argón, destruyen el tejido anormal, y se utiliza principalmente para combatir el cáncer en su etapa inicial, retinoblastomas y tumores benignos en la piel, cérvix o cuello uterino.

Láser:

Se apoya de potentes rayos de luz que cortan los tejidos, son precisos y se enfocan en áreas pequeñas, también es utilizado para reducir tumores que podrían provocar cáncer.

Hipertemia:

Utiliza altas temperaturas para exponer tejido del cuerpo, ya que el calor daña o puede hacer más sensibles las células cancerosas y puede destruirlas.

Terapia fotodinámica:

Se utiliza principalmente en cáncer de piel, micosis fungoide y cáncer de pulmón. El paciente toma medicamentos sensibles a la luz, activándose en cuanto el tumor se expone a este tipo de luz, destruyendo las células cancerosas.

Debemos tomar en cuenta que cada cirugía tiene un objetivo diferente, así como existe la cirugía abierta, de mínima invasión y la cirugía robótica.

En la cirugía abierta, el médico cirujano realiza una incisión grande para extirpar el tumor, algunos ganglios linfáticos y probablemente tejido sano, mientras que en la cirugía de mínima invasión se realizan incisiones pequeñas, ayudados de un laparoscopio que es un tubo delgado y largo que además se apoya de una cámara pequeña para que el cirujano pueda realizar la operación. Se debe utilizar instrumental especial para realizar los cortes, así como para insertarlos en los cortes más pequeños que ayudarán a extirpar el tumor y un poco de tejido sano.

Cada tipo de cáncer se combate de forma distinta, dependiendo del tipo y la fase en la que se encuentre en cada paciente, por esta razón, se debe formar un equipo junto con el médico y analizar las opciones, tipos de cirugía y post-tratamiento para combatirlo.

La cirugía robótica es una de las mejores opciones ya que es precisa, mejora la calidad de visión del médico y, el robot que se utiliza para la operación, se convierte en la extensión de las manos del doctor, teniendo un mejor acceso a zonas estrechas o complicadas. Cabe mencionar que existen pocos médicos que realizan este tipo de operaciones. Una de las ventajas que ofrece este tipo de cirugía es el tiempo de recuperación acelerado.

¿Qué tipos de cáncer puede haber en el área de cabeza y cuello?

¿Qué tipos de cáncer puede haber en el área de cabeza y cuello?

Existe una gran cantidad de tipos de cáncer, y este padecimiento puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo. Pero existe aquél que da en el área de cabeza o cuello, y el mismo llevará el nombre de donde se haya originado. Es decir, si el cáncer comienza en el área del cuello, y más específicamente en la parte del cuerpo llamada tiroides, entonces se llamará cáncer de tiroides.

Los tipos de cáncer en estas partes del cuerpo se categorizan dependiendo de dónde comienzan.

¿Dónde y cómo podrían comenzar?

Estos podrían empezar en las superficies húmedas del interior del cuello y la cabeza, pues las células escamosas las cubren. Convirtiéndose así en un cáncer de células escamosas; con frecuencia los llaman carcinomas. Las partes del cuerpo donde comúnmente se desarrollan es, entre otros: faringe, laringe, cavidad oral, senos paranasales y cavidad nasal, glándulas salivales, cerebro, ojo, esófago, glándula tiroides, etcétera.

¿Qué los ocasiona?

Algunos riesgos de padecer cáncer en el área de cabeza y cuello ocurren, por ejemplo, por alcohol o tabaquismo, exposición a radiación, infección por el Virus del Papiloma Humano, por el Virus de Epstein-Barr, por falta de higiene bucal, etcétera.

¿Cuáles son los síntomas?

Estos síntomas pueden ser bultos o llagas que no sanan. En la cavidad oral, por ejemplo, podría haber sangrado o dolor anormal. Para cada parte del cuello o cabeza la sintomatología es diferente. Es necesario estar atentos a nuestros cuerpos.

Hay un sinfín de síntomas, sin embargo no todos ellos serán significado de padecer cáncer. Es indispensable acudir con un médico y no buscar un autodiagnóstico.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

Antes que nada, el médico debe hacer una evaluación de los antecedentes médicos del paciente, para posteriormente realizar un examen físico. Después de ello, se deben llevar a cabo estudios, mismos que dependerán de los síntomas; sin embargo, será necesario examinar una muestra de tejido para poder observarlo microscópicamente. Este procedimiento se conoce como biopsia.

Si el diagnóstico llegara a ser cáncer, entonces el médico necesitará analizarlo para saber en qué etapa se encuentra, así como el tipo de cáncer que es. Con base en ello, entonces se debe llevar a cabo un plan de tratamiento.

¿Qué tratamientos hay?

Dependiendo del tipo de cáncer estará basado el tratamiento del mismo. En algunos casos será necesario realizar cirugía, en otros quizá se necesite radiación o quimioterapia.

En Robotic Surgery estamos para servirle. Nuestros pacientes siempre será la prioridad.

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Tipos de cáncer en el área de cabeza y cuello

Tipos de cáncer en el área de cabeza y cuello

Los tipos de cáncer en el área de cabeza y cuello aparecen en la cavidad oral, faringe, laringe, nasofaringe, orofaringe, hipofaringe, senos paranasales, cavidad nasal, glándula tiroides, ganglios linfáticos, glándulas salivales y el cáncer escamoso metastásico a cuello por un tumor primario oculto. El consumo de alcohol y tabaquismo aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de orofaringe y de cavidad oral, así como la exposición al polvo de madera, asbesto, níquel, fibras sintéticas, el exceso de consumo de alimentos salados durante la niñez, exposición a la luz UV, radiación en cabeza y cuello e infecciones en la cavidad oral.

Algunos métodos de prevención son: contar con una adecuada higiene oral, evitar el consumo de alcohol, tabaco, solicitando al médico dentista haga una revisión; además, si el paciente utiliza dentadura postiza debe asegurarse de que la misma sea enjuagada y lavada todos los días, así evitará la contaminación por residuos de alcohol o tabaco.

Algunos de los síntomas más comunes de la presencia de cáncer en garganta son: dificultad para tragar, presencia de llagas rojas o blancas en la boca, sangrado en boca o garganta, cambio en la tonalidad de la voz, dolor de garganta u oído, bultos, dolor latente o entumecimiento de la lengua, boca o labios. Los tumores malignos que surgen en la cabeza o en el cuello resultan en cáncer de cabeza o cuello.

Al Virus de Papiloma Humano, asociado con el cáncer de garganta, se le conoce como VPH16 y es el causante de cáncer en: pene, cuello uterino, vulva, vagina, ano, boca y garganta. Estos pueden pasar desapercibidos, pero existen algunas pruebas y exámenes como el examen completo de cuello o cabeza, panendoscopía, biopsia, tomografía computarizada, imágenes por resonancia magnética, estudio de contraste con bario, radiografía torácica, tomografía por emisión de positrones o análisis de sangre. Estos se realizan para identificar en qué parte se originó y descartar que sea otra enfermedad. Algunos médicos especialistas en cáncer de cuello y cabeza, se ayudan de la cirugía abierta para controlar el cáncer en tiroides, cavidad oral, riñón o melanoma.

El tratamiento adecuado dependerá del lugar en el que se ubica el cáncer; como cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida o la combinación de uno o varios antes mencionados. Un paciente diagnosticado con cáncer, causado por el Virus de Papiloma Humano, recibirá un tratamiento distinto al paciente con cáncer no causado por el VPH.

Los pacientes que recibieron un tratamiento para cáncer de cabeza o cuello, tienen una mayor posibilidad de presentar cáncer primario, principalmente en cabeza, cuello, pulmones o esófago. El riesgo incrementa si la persona consume alcohol o tabaco. Cabe mencionar que el paciente deberá dar seguimiento y cuidados después del tratamiento de cáncer de cabeza y cuello para que el mismo no reaparezca o se forme uno nuevo. Se recomienda realizar un examen físico completo, análisis de sangre, tomografía, resonancia magnética o radiografías, así como exámenes dentales, examen de estoma, de la boca, cuello y garganta, así como dejar de consumir sustancias tóxicas que aumentan el riesgo de cáncer en cuello o garganta, como el alcohol y tabaco.

Cáncer de tiroides: síntomas y tratamientos

Cáncer de tiroides: síntomas y tratamientos

El cáncer de tiroides únicamente lo puede diagnosticar un médico oncólogo, es peligroso hacer un autodiagnóstico.

La tiroides es una glándula endócrina conformada por un estroma conjuntiva y tejido propio, cubierta por músculos infrahioideos; está formada por dos lóbulos con la apariencia de una mariposa. Tiene un color gris, y su peso varía de 25 a 30 gramos en el adulto. Produce hormonas y se encuentra arriba de la clavícula, a la altura de las vértebras C5 y T1. Las venas tiroideas superiores, medias e inferiores se encargan de drenar la tiroides y desembocan en las venas yugulares internas. Es controlada por la glándula pituitaria y el hipotálamo. Su principal función es regular el metabolismo y la sensibilidad de otras hormonas dentro del cuerpo.  

Esta glándula se encarga de regular el crecimiento basal y puede afectar el crecimiento así como la función de otros sistemas del cuerpo, debido a que ayuda a la producción de tiroxina y triyodotironina en caso de producirse en forma inversa. La escasez de yodo afecta la producción de tiroxina y puede generar el crecimiento de la tiroides, lo cual afecta el metabolismo, crecimiento y desarrollo de la persona. El yodo es de suma importancia para la producción de tiroxina en el cuerpo, la cual es necesaria para mantener un nivel normal de tasa metabólica nasal y así controlar la producción de energía en el cuerpo. La tiroxina genera el crecimiento y desarrollo de los tejidos así como su proporción y forma, generado por la hormona del crecimiento.

El cáncer es, principalmente, causado por cambios en la organización de las cadenas de ADN que afectan principalmente a los genes. Estos cambios afectan los proto-oncogenes, genes supresores de tumores y genes reparadores de ADN, los cuales serían los causantes de cáncer.

El cáncer de tiroides aparece como un tumor maligno que crece dentro de esta glándula. Este tipo de cáncer, por lo general, se detecta a tiempo y puede ser tratado, aunque es común que reaparezca después de unos años.

Existen varios tipos de cáncer de tiroides, estos son:

Carcinoma anaplástico o cáncer de células grandes y fusiformes; es un tipo de cáncer invasivo, crece de manera rápida y es común que aparezca en personas mayores de 60 años. Las mujeres son más propensas a desarrollar este tipo de cáncer.

Tumor folicular; relacionado con el déficit de yodo. Los tipos histológicos de carcinoma folicular pueden ser mínimamente invasivo no angioinvasivo, mínimamente invasivo angioinvasivo, carcinoma de células de Hürthle, carcinoma insular o probablemente diferenciado y carcinoma variante de células claras.

Este tipo de tumor tiene una menor tendencia a la extensión linfática.

Se recomienda la cirugía tiroidectomía total, mínimamente invasiva, y se puede realizar la hemitiroidectomía para su tratamiento.

Una variante del tumor folicular es el carcinoma de células de Hürthle u oncocíticas, el cual presenta una mayor tasa de diseminación metastásica y multicentricidad; se presenta en un 25% de los casos en el ganglionar cervical y se propaga hacia otros órganos. No es recomendable la ablación con radioyodo, ya que es un tumor poco captante de yodo y este tratamiento sería menos efectivo.

Otra variante es la insular, localizada en el seno de un bocio multinodular, caracterizada por un comportamiento y morfología intermedios entre carcinoma anaplástico y carcinomas diferenciados. Se presentan, frecuentemente, las metástasis ganglionares, óseas y pulmonares al recibir el diagnóstico.

El carcinoma variante de células claras es la variante más agresiva, pero no tan frecuente. Se presenta como el cambio en las células foliculares con cambios metaplásticos y formación mitocondrial de vesículas intracitoplasmáticas, acumulación de glucónego, grasa y depósitos de tiroglobulina. El tratamiento quirúrgico debe ser más agresivo.

Carcioma medular; se empieza a formar en las células llamadas “C”, liberando calcitonina. Es una hormona peptídica lineal que interviene en la regulación del metabolismo, reduce la concentración de calcio de la sangre y la aumenta en la orina.  

Carcioma papilar; es el tipo más común, puede aparecer a cualquier edad, crece lentamente y se extiende a los ganglios linfáticos del cuello.

Los principales síntomas del cáncer de tiroides son:

  • Problemas para tragar
  • La voz se hace más ronca
  • Aparición de protuberancias en el cuello o papada
  • Dolor de oído o cuello
  • Tos no relacionada con alguna enfermedad de pulmones o garganta

Las causas frecuentes del cáncer de tiroides son:

  • Niveles elevados de TSH, los que desarrollan carciomas a partir de bocios.
  • Exposición a rayos X, este tipo de cáncer puede aparecer 40 años después de la exposición.
  • Por herencia.
  • Tiroiditis de Hashimoto; es una reacción del sistema inmunológico que afecta la glándula tiroides, generando hipotiroidismo.
  • Antecedentes familiares de cáncer de tiroides.
  • Nódulo reciente, de crecimiento indoloro y rápido.
  • Ronquera o parálisis de las cuerdas vocales.

Dependiendo de la etapa en la que se encuentre el cáncer de tiroides, será necesario contar con especialistas durante el proceso, los cuales pueden ser:

  • Endocrinólogo
  • Cirujano
  • Oncólogo especialista en radioterapia
  • Oncólogo clínico

Es importante seguir las instrucciones del médico especialista para llevar el mejor tratamiento contra el cáncer de tiroides. Algunas opciones para el tratamiento de este tipo de cáncer son:

Cirugía: sólo se remueve el lóbulo cancerígeno, mejor conocido como lobectomía; la tiroides completa, llamado tirodectomía. El tamaño del tumor indica el procedimiento a seguir. En cánceres pequeños se realiza una lobectomía, mientras que, cuando el cáncer se encuentra en los ganglios linfáticos del cuello (mejor conocida como metástasis a los ganglios linfáticos), se remueven en la cirugía inicial o en una posterior, en caso de ser detectados posteriormente.

  • Quimioterapia
  • Terapia dirigida
  • Terapia de hormona tiroidea

Tratamiento con yodo radioactivo o terapia con I-131; destruye los restos tiroideos que pueden quedar en el lecho tiroideo, facilita el seguimiento de tiroglulina y disminuye las recidivas. Elimina el tejido tiroideo normal restante después de la cirugía y destruye el tejido canceroso residual.

Es común que se combinen más de dos de estas opciones para el tratamiento, el cuál debe enfocarse en aliviar los síntomas al respirar y tragar, ya que estas funciones pueden complicarse con el cáncer de tiroides. Este tipo de cáncer puede no desaparecer por completo. Es así que se recomienda continuar con quimioterapia, radioterapia o algunos tratamientos recomendados por su oncólogo.

Oncología y cirugía robótica: ¿cómo se relacionan?

Oncología y cirugía robótica: ¿cómo se relacionan?

La cirugía robótica es un método de invasión mínima, permite al médico realizar procedimientos delicados y complejos con mayor control, flexibilidad y precisión. La recuperación es más rápida, el paciente pierde menos sangre, las cicatrices son más pequeñas y es poco probable que existan infecciones después de la cirugía.

Otra ventaja de este tipo de procedimiento es que enseña y proporciona prácticas a los estudiantes de medicina antes de realizarlo, gracias a que esta clase de robots cuentan con una vista tridimensional amplificada, de alta definición y pequeñas herramientas que van unidas a un brazo robótico así como una pequeña cámara que es la extensión del cirujano.

El sistema quirúrgico más famoso es el Da Vinci, aprobado en el año 2000 por la FDA en Estados Unidos (Administración de Alimentos y Medicamentos). Se introdujo rápidamente en hospitales de Estados Unidos de América y Europa gracias a los movimientos intuitivos y escalonados que proporciona el robot. Es el mejor método para tratar distintas enfermedades. Aunque, sin duda, se debe consultar al Médico y él valorará si esta cirugía es la mejor opción para el paciente.

La oncología estudia neoplasias, tumores malignos etc., mejor conocidos como cáncer. El objetivo de la oncología es el tratamiento de estas durante el tiempo que dure la enfermedad, así como proporcionar un tratamiento farmacológico y opciones quirúrgicas o tratamientos que disminuyan el tumor.

Existen tres tipos de oncólogos: los médicos que utilizan la quimioterapia o inmunoterapia para combatir el cáncer; los radioncólogos que se inclinan por tratamientos con radiaciones o radioterapia; y los cirujanos oncólogos. Dentro de las subespecialidades encontramos médicos, cuya especialidad es combatir el cáncer en endometrio, ovario, cérvico-uterino, de colon, recto, y un largo etcétera.

Cuando el tumor es sólido, exceptuando los linfomas y leucemia, se recomienda la cirugía robótica oncológica, pues ayuda a tratar tipos de cáncer más avanzados. Se aborda el tumor de una forma segura y precisa. Primero se localiza el tumor, después se extrae por completo y se mantiene una rigurosa supervisión al paciente, enfocándose en el tumor, proporcionando la mayor seguridad al paciente.

Es poco probable que el médico oncológico proporcione un tratamiento radioterápico o quimioterapia después de haber utilizado un robot para la extracción de un tumor, puesto que la cirugía con robot es el más seguro que existe hasta el momento. En México existen pocos médicos que proporcionan este tipo de alternativa, ya que se requiere de mucha práctica, estudios, actualizaciones y precisión al utilizar un equipo tan delicado y avanzado.

Tipos de cáncer: ¿qué es el melanoma?

Tipos de cáncer: ¿qué es el melanoma?

Existen más de 50 tipos de cáncer, entre los cuales podemos diferenciar los que se presentan en cualquier parte del cuerpo: en la piel, la sangre y/o en algún órgano. A continuación conoceremos los nombres de algunos:

Cáncer de ano, cáncer de colon o de recto, cáncer de cuello uterino, cáncer de endometrio, cáncer de estómago, cáncer de esófago, enfermedad trofoblástica gestacional, tumor carcinoide gastrointestinal, cáncer de hueso, cáncer de hígado, cáncer de laringe y de hipofaringe, leucemia, leucemia linfocítica aguda (ALL), leucemia linfocítica crónica, leucemia mieloide aguda (AML), leucemia mieloide crónica (CML), linfoma, linfoma de Hodgkin, linfoma de piel, linfoma no Hodgkin (NHL), mieloma múltiple, cáncer de nasofaringe, cáncer en niños, neuroblastoma, cáncer de ojo, cáncer de origen primario desconocido, cáncer de orofaringe y de cavidad oral, cáncer de ovario, osteosarcoma, cáncer de pene, cáncer de piel, cáncer de piel de células basales y de células escamosas, cáncer de piel de células de Merkel, cáncer de piel tipo melanoma, cáncer de próstata, cáncer de pulmón, cáncer de pulmón microcítico, cáncer de pulmón no microcítico, cáncer de páncreas, tumor carcinoide de pulmón, cáncer de riñón, cáncer de seno, cáncer de seno en hombres, cáncer suprarrenal, sarcoma de tejidos blandos, sarcoma uterino, síndromes mielodisplásicos, tumores de la familia del sarcoma de Ewing, cáncer de testículo, cáncer de timo, cáncer de tiroides, tumor de encéfalo y médula espinal, cáncer de vagina, cáncer de vejiga, cáncer de vesícula biliar, cáncer de vulva y tumor de Wilms.

El cáncer se puede presentar desde la cabeza hasta cáncer en el dedo del pie. Esto quiere decir que ninguna parte del cuerpo está exenta de presentar una anomalía o alteración en las células, hasta llegar a convertirse en cáncer.

El cáncer es la alteración de células que crecen y se reproducen anormalmente, puede ser tratado por medio de distintos tratamientos como la quimioterapia; utiliza fármacos que ayudan a evitar la propagación, división y crecimiento de las células cancerosas. Se puede combatir con cirugía, radioterapia o quimioterapia. Dentro de la quimioterapia podemos encontrar la terapia dirigida, la cual bloquea genes o proteínas que se encuentran dentro de las células cancerosas. También distinguimos la inmunoterapia, mejor conocida como terapia biológica; ésta estimula las defensas naturales del cuerpo y ayuda a combatir el cáncer, utiliza sustancias fabricadas en un laboratorio o las mismas que produce el cuerpo, restaurando así el sistema inmunitario. Encontramos los siguientes tratamientos dentro de la inmunoterapia: vacunas contra el cáncer, terapia con virus oncolíticos, anticuerpos monoclonales y terapia con células T.

El cáncer se puede propagar a otra parte del cuerpo, a esto se le conoce como metástasis. Por ejemplo, si el cáncer se ha originado en el pulmón y después se propaga a los huesos, este cáncer seguirá clasificándose como cáncer de pulmón, no cambia de nombre, a menos que se haya originado en los huesos. Existen distintas etapas en el cáncer, van del 1 al 4, siendo el 4 el más avanzado y el 1 la etapa menor. El médico debe saber en qué etapa del cáncer se encuentra su paciente así como el tipo de cáncer que tiene para proporcionarle el mejor tratamiento o medicamento.

El melanoma se origina en los melanocitos, son células dentro de la piel. Su principal función es la producción de melanina, la cual ayuda a proteger la piel de los rayos solares. La luz solar así como las camas bronceadoras, lámparas solares o lámparas con luz ultravioleta dañan la piel, pues se componen de rayos ultravioleta, mejor conocidos como rayos UV. Estos afectan el ADN de los genes, los cuales controlan el crecimiento de las células de la piel dañándolas por completo y generando cáncer en la piel. Es importante observar nuestro cuerpo y acudir al doctor en el caso de que aparezcan lunares, sobre todo si se observa crecimiento o cambio de color.

Algunos lunares pueden parecer normales, pero los que se relacionan con el cáncer suelen ser más grandes, presentando un color y forma anormal. Estos pueden aparecer en la piel que se expone a la luz solar o en la que también está cubierta, por lo que se recomienda practicar, cada mes, un auto examen de la piel. Cuando una persona es de tez blanca, ojos azules, verdes, cabello pelirrojo, rubio, tiende a adquirir pecas de una forma muy rápida, es más probable que pueda parecer melanoma, así como las personas que se han sometido a trasplantes de órganos recientemente, ya que afectan el sistema inmunológico y podría estar más propenso a padecer melanoma; personas infectadas con VIH o cuando se parece xeroderma pigmentoso.

Aproximadamente el 10% de los pacientes con melanoma tiene antecedentes familiares con esta enfermedad, en caso de tenerlos, se recomienda realizar pruebas genéticas, exámenes de la piel realizadas por un dermatólogo, protegerse del sol, evitar rayos ultravioleta artificiales y fortalecer el sistema inmunológico.

Diferencias y ventajas entre cirugía robótica, laparoscópica y abierta

Diferencias y ventajas entre cirugía robótica, laparoscópica y abierta

Tanto la cirugía abierta como la laparoscópica son de dominio popular, sin embargo también existe la cirugía robótica.

Con el único objetivo de investigación o tratamiento de enfermedades o lesiones, se realizan cirugías en casi todas las ramas de la medicina. El tradicional procedimiento quirúrgico –denominado de tipo abierto– implica la manipulación mecánica de las estructuras anatómicas; hay una incisión, mediante la cual se manipula y/o sutura tejido y generalmente requiere anestesia. Al haber una incisión, en ocasiones surgen problemas con la cicatrización y el prolongado tiempo de recuperación. La cirugía abierta es, sobre todo, requerida en casos de extirpación de órganos o tejidos corporales y reparación de tejidos frágiles.

En el mundo de la cirugía moderna, esta técnica está siendo paulatinamente sustituida por técnicas quirúrgicas de mínima invasión, como la laparoscopía, practicada a través de pequeñas incisiones con  asistencia de un sistema óptico que permite ver el campo quirúrgico dentro del paciente y actuar.

En comparación con la cirugía tradicional abierta, los pacientes sienten menos dolor después de la cirugía y presentan menos complicaciones relacionadas con la cicatrización de la herida, es más difícil que se infecte, se abra o sangre.

Además, la laparoscopía permite visualizar tejidos y órganos antes imposibles de ver con tanta precisión y nitidez, lo que hace a esta técnica quirúrgica limpia y de escaso sangrado.

Por otra parte, las técnicas complejas como la sutura y la ligadura son difíciles para los cirujanos en el curso de la laparoscopía debido a la carencia de sentido del tacto, a la imagen bidimensional que da el monitor y la pérdida de la percepción de la textura y resistencia de los órganos. Para superar esto se requiere un largo entrenamiento en simuladores virtuales. En cambio, en la cirugía abierta no existen estos simuladores y el cirujano aprende poco a poco con cada paciente.

Estas limitaciones quedan superadas con nuevas tecnologías como los robots quirúrgicos con uso de imágenes tridimensionales. La cirugía robótica viene a suplir limitaciones en procesos laparoscópicos, haciendo estas técnicas quirúrgicas más ergonómicas y más precisas, sobre todo en procedimientos delicados al proporcionar un mapa detallado para diferenciar tejidos sanos y para preservar nervios.

Entre las ventajas que se le atribuyen a este sistema se encuentran una mayor precisión, menos errores, menor trauma para el paciente, cicatrices más pequeñas, menos sangrado, así como un tiempo de hospitalización más corto y una recuperación precoz y menos dolorosa. Asimismo se han detectado problemas en su aplicación, como falta de retroalimentación táctil, mayor tiempo requerido para el desarrollo de la intervención, una curva de aprendizaje necesaria, el precio de los sistemas robóticos y su cobertura por el seguro social.

Todo esto lleva finalmente al reconocimiento de los riesgos en cada grupo de cirugías.  

Entretanto, lo recomendable para el paciente es elegir un cirujano experimentado en quien confíen, en lugar de un enfoque quirúrgico específico.

¿Qué es el cáncer cervicouterino, cómo se trata y cómo prevenirlo?

¿Qué es el cáncer cervicouterino, cómo se trata y cómo prevenirlo?

El cáncer cervicouterino es aquel que se forma en los tejidos del cuello uterino, es decir, el órgano que conecta el útero con la vagina.

Suele ser un cáncer de crecimiento lento que puede no producir síntomas en sus etapas tempranas.

El cáncer de cuello uterino casi siempre es resultado de una infección por el virus del papiloma humano.

¿Qué tan frecuente es?

Según datos de la OMS, el cáncer de cuello uterino es la segunda neoplasia más frecuente en México, después del cáncer de mama, y también la segunda en orden al hablar de mortalidad.

¿Qué causa el cáncer de cuello uterino?

Podríamos afirmar que todos los casos de CaCu tienen relación con la infección por virus del papiloma humano (VPH).

Este es un grupo de virus similar a los que causan las verrugas en la piel o los genitales.

En particular existen dos cepas o tipos de virus que se consideran de alto riesgo: el VPH 16 y el VPH18.

Sin embargo, contraer el virus no es sinónimo de padecer cáncer. Una vez que se contrae el virus tiene que conjuntarse una serie de factores propios del virus así como del huésped, que conduzcan al desarrollo del cáncer. Aquí radica la importancia de la detección temprana mediante la citología cervical o Papanicolao.

¿Cómo se contrae el virus?

La infección por el VPH se produce mediante contacto directo y, en el caso del cuello uterino, suele derivar del contacto sexual o incluso solo del contacto con la piel.

Los factores de riesgo son varios, pero todos ellos relacionados con prácticas sexuales inseguras, como por ejemplo, múltiples parejas sexuales, sexo sin protección (condón), otras enfermedades de transmisión sexual como Chlamydia o virus de herpes simple.

En caso de padecer CaCu, ¿cuáles son los síntomas?

Pueden presentarse como sangrado, la característica principal es que no se relacionan con los ciclos menstruales y que suele ser posterior a las relaciones sexuales.

Es importante recalcar que estos síntomas no se presentan en etapas tempranas.

¿Cómo se diagnostica?

El examen clínico consiste en la inspección y palpación por el médico e incluye el examen ginecológico mediante exploración vaginal.

Un dato de suma importancia es que el crecimiento lento de este cáncer permite detectarlo en etapas muy tempranas, también llamadas “premalignas” mediante la prueba de Papanicolao. Esta prueba puede diagnosticar lesiones precancerosas que van a permitir un tratamiento oportuno.

Una vez diagnosticado el cáncer, ¿qué debo hacer?

Lo más importante es acudir con un oncólogo capacitado. El primer paso será determinar la extensión de la enfermedad, que puede ir desde una lesión pequeña y localizada, a una enfermedad muy avanzada con afectación a otros órganos del cuerpo.

Una vez determinado esto, se decidirá cuál es la mejor opción para cada caso.

Las armas con las que los médicos cuentan para el tratamiento de este cáncer son:

  • Cirugía
  • Quimioterapia
  • Radioterapia

El médico, según la etapa de tu enfermedad, ofrecerá la mejor opción de tratamiento.

¿Qué pasa después del tratamiento?

Es importante continuar la vigilancia periódica con el médico ya que esta enfermedad tiene un alto riesgo de recurrencia.

Puede ser difícil vivir con la idea de que el cáncer puede volver, sin embargo esto es excepcional para los estadios iniciales si se utiliza el tratamiento correcto.

Si la enfermedad inicial se encuentra en un estadio más avanzado, el riesgo es mayor. Es por esto que nunca hay que bajar la guardia.

Todo lo que debes saber acerca del cáncer de colon

Todo lo que debes saber acerca del cáncer de colon

El cáncer de colon es el originado en el intestino grueso (colon), que es la parte final del tubo digestivo.

La mayor parte del cáncer de colon inicia con un conjunto de células pequeñas y no cancerosas (benigno) llamado «pólipo adenomatoso». Con el tiempo, algunos de estos pólipos pueden convertirse en cáncer de colon, los cuales pueden ser pequeños y causar pocos síntomas o no.

En otras ocasiones está vinculado con cáncer familiar (hereditario).

¿Cuáles son los factores de riesgo?

  • Poco consumo de fibra (dieta occidental) e incrementada en grasas, edad avanzada, raza afroamericana, antecedentes personales de cáncer colorrectal o pólipos, enfermedades inflamatorias intestinales.
  • Antecedentes familiares de cáncer de colon, estilo de vida sedentario.
  • Diabetes y obesidad.
  • Fumar, consumo de alcohol excesivo.
  • Radioterapia contra el cáncer. La radioterapia dirigida al abdomen para tratar casos de cáncer previos aumenta el riesgo de padecer cáncer de colon y cáncer de recto.

Síntomas y signos

Puede presentarse con un cambio en los hábitos intestinales (diarrea o estreñimiento), cambio en la consistencia de las heces por más de cuatro semanas, sangre en las heces, molestias abdominales persistentes, como calambres, gases o dolor.

Sensación de que no vaciaste por completo los intestinos, debilidad o fatiga, adelgazamiento sin causa aparente. En algunas ocasiones no se tiene ningún síntoma en las primeras etapas de la enfermedad.

Cuando aparecen los síntomas es muy probable que varíen según el tamaño y ubicación del cáncer en el intestino grueso.

Prevención

Dieta con abundante fibra y poca grasa, no beber alcohol, dejar de fumar, realizar ejercicio al menos 30 minutos casi todos los días, mantener un peso saludable.

Algunos medicamentos (aspirina o medicamentos antiinflamatorios) reducen el riesgo de padecer pólipos precancerosos o cáncer de colon, pero se reservan para personas con un riesgo elevado de tener cáncer de colon.

Detección

Se recomienda iniciar con la búsqueda de cáncer de colon a los 50 años, o más temprana y con mayor frecuencia si se tienen otros factores de riesgo, como antecedentes familiares de la enfermedad.

  • Colonoscopia: se introduce una cámara para examinar el interior del colon; en caso de visualizar zonas sospechosas se toman biopsias.
  • Análisis de sangre: ningún análisis de sangre puede confirmar si se tiene cáncer de colon, se puede solicitar la determinación de antígeno carcinoembrionario o ACE, el cual es útil para el seguimiento y entender el pronóstico, y asimismo saber si el cáncer responde al tratamiento.

Etapas del cáncer de colon

Una vez que se diagnosticó cáncer de colon mediante la corroboración por biopsia, se deberán solicitar estudios para determinar la extensión (el estadio o etapa clínica) del cáncer, lo cual ayuda a determinar cuál es el tratamiento más adecuado.

Dichos estudios comprenden procedimientos de diagnóstico por imágenes, como exploraciones por tomografía computarizada del abdomen, la zona pélvica y el tórax, aunque en muchos casos se puede determinar hasta después de la cirugía para tratar el cáncer de colon.

Tratamiento

Dependerá de la etapa clínica, las tres opciones de tratamiento principales son:

Cirugía:

  • Eliminar pólipos durante una colonoscopia
  • Cirugía abierta o mínimamente invasiva (cirugía laparoscópica).
  • Quitar todo o una parte de colon: izquierda, derecha, total.

Quimioterapia:

Antes o después de la cirugía.

Radiación.

Combinación de las tres modalidades.

Pronóstico:

Dependerá de la etapa clínica y de la respuesta al tratamiento.